LAS DOS TIERRAS COLINDANTES

Apataki de Ogbe-otura

OSHA Iroko tenia un hijo llamado Husu. IFA tenia un hijo llamado Amusu.
IFA y OSHA Iroko querían comprarles muchas cosas para los dos. Tenían las dos tierras situadas detrás de la ciudad, las dos tierras colindantes: una de arena, y la otra de tierra roja.
IFA no tenia dinero e Iroko mucho. Iroko dijo que su hijo Husu nunca sufriría en la vida. Entonces le dijo a IFA que quería construirle una casa a su hijo, en la porción de tierra que adquirió. IFA le contesto: Yo también, haré lo mismo.- Iroko tomo un tiempo para la construcción. A los diecisiete días estaba lista. IFA exclama: También yo deberé empezar a construir.
IFA sé consulta y dice: Soy pobre, no tengo nada propio, Iroko es rico. ¿Cómo haré para construirle una casa a mi hijo? ¿Vivirá el feliz y en paz? ¿Tendrá que comer? El signo OGBE Tura que contesto sí y pidió tres Agidi (Akassa, en sacrificio).
Se hacen los tres Agidi. Después de la consulta IFA hace tragar a su hijo el Iyefa del signo. Entonces lo hace beber. Y finalmente lo frota con esto, él le da los tres Agidi.
En su casa, Iroko, que no tiene IFA, le prepara a su hijo tres ñames. En el primer ñame le hace un agujero, y le puso a unas personas para que le trabajen a su hijo; y cierra de nuevo el agujero. En el segundo ñame introdujo mucho dinero, entonces lo cerró de nuevo. En el tercero metió algunas bestias y animales domésticos y lo cerro nuevamente.
Los dos hijos sé encontraron en el camino hacia las tierras y cuando hicieron la mitad del camino, Husu sé quejo de tener hambre. Y sé quejo de que su padre le había dado 3 ñames. ¿Cómo iba a hacer? Amusu le dijo: Yo, antes de salir, comí bien y bebí también.
Husu, sin que el hambre sé le aliviara, terminó por pedirle una pelota de Agidi que tenia Amusu que le respondió: No. Si quieres un Agidi, dame uno de tus ñames.- Husu contesta: el Agidi, uno lo come inmediatamente. El ñame, es necesario cocinarlo. Bueno, te lo doy a cambio.
Y Husu recibe un Agidi y lo guarda.
Un poco mas tarde, Husu, que no estaba saciado, pidió otro Agidi, y lo hace contra un segundo ñame. Al extremo que da hasta el último, por el último Agidi. Amusu tiene ya los tres ñames. Pero, ni él, ni Husu saben que contienen animales, hombres, y dinero para pagar el trabajo de los hombres para que hagan la construcción de las casas.
Una vez que llegan a las tierras, cada uno toma su camino. Tres días más tarde, Amasu dijo: Tengo hambre, me voy a comer estos ñames.- Y corta uno en dos. ¡Sorpresa! Salen de él hombres y le dicen: Estamos a su servicio. Y rápidamente, dijo quiero hacer una casa aquí.- ¡Entonces, no pierdan tiempo, al trabajo, inmediatamente!
Amusu abre el segundo ñame. ¡El dinero sé escapa de él! y del tercero salen caballos, carnes, ovejas, cerdos, pollos etc.
Terminan la casa de Amusu rápidamente. Sin embargo, Husu como no tiene con que construir sé cubrió de ramas para guarecerse.
Amusu es opulento; tiene sirvientes que trabajan para él. Tiene muchos animales. Tiene dinero.
Husu vivió en la pobreza.
Un año después, IFA y OSHA Iroko sé proponen regresar a visitar a los muchachos. Los niños estaban ya advertidos que los padres irían. El día de la venida de los padres, Amusu envío caballos para que fueran en busca de IFA. Husu no envía nada. Una vez que Iroko e IFA llegan a las tierras, IFA ve la prosperidad con que vivía su hijo.
Y estaba por otro lado OSHA Iroko muy infeliz de su hijo por la pobreza que estaba pasando y le pregunto a su hijo que había hecho con los tres ñames que le dio. Y el hijo le dijo que como tenia hambre los cambió por Akassa que tenia el hijo de Orunmila, pues como los ñames estaban crudos no podía comérselos y los cambio. Y dijo Iroko, perdiste toda tu fortuna: tus hombres, tus animales, todas tus posesiones.

Esto es porqué OGBE Tura dice: antes que de un fósforo para aquel que lo pide, demande, por consiguiente, para usted mismo un tabaco o un cigarro.

Canto.
MO MU LA MO FI JE!
KA MU LA NI AKPALO NDO.
MO MU LA MO FI JE

¡Tomé, tengo que comer!
Si la perdiz esta repleta, así es cómo canta.
¡Tomé, tengo que comer!
La perdiz le hizo al campesino: niveló su surco y come sus semillas. ¡El grito de la perdiz es: Amula! ¡Y se posa en un surco encantador: !Momula! ¡Momula! Lo hice.
El Awo de IFA prepara polvos con cabezas, corazones, y patas de perdiz. Aquel que los come adquiere el poder de triunfar sobre sus enemigos.