IRE LA ÚNICA HIJA DE LA CASA DE DIOS

Apataki de Oyekun-ose

Ire o las buenas cosas creadas por Dios fue la única hija de la casa de Dios, pero ninguna divinidad conocía que hacer con ella. Fue Eshu quien revela a las otras divinidades el propósito por el cual ella fue creada. Esto es para el propósito de la procreación. Dios no se lo revelo a las divinidades. Esto es lo que se conoce bíblicamente a la tentación del hombre. En Obara Di explica como Eshu inserto los órganos genitales en el entre piernas de los animales y humanos.
Tan pronto con las divinidades conocieron lo sensual y conyugal del Ire, ellos fueron en tropel a pedirle la mano de Ire en matrimonio. A ese tiempo, la tierra ya había sido creada y la debilidad de la gente ya había sido reportada al cielo.
Dios les respondió a las divinidades que cualquiera de ellos que pudiera traer las cabezas de 200 humanos seguidores de la maldad, de la tierra se le daría a Ire en matrimonio.
La muerte y Ogun, las únicas dos divinidades capaces de matar frontalmente, concursaron. Ellos prometieron entregar las calaveras de los 200 humanos promiscuos en tres días.
Orunmila quien nunca tuvo la inclinación de matar o la habilidad, decidió consultar Ifa si él pudiese concursar en este evento por la mano de Ire. Se le dijo que le ofreciera un chivo a Eshu y servir al Miedo con 201 babosas.
Él hizo el sacrificio. Ifa le dijo que saliera muy temprano el próximo día en la mañana después de hacer su sacrificio, y que se escondiera en el limite del cielo y la tierra.
Mientras tanto, la Muerte salió a la tierra en compañía de su esposa Arun(la enfermedad), estaban en cacería de las 200 cabezas.
Al mismo tiempo Ogun también salió a la tierra. La muerte toma a su esposa con la esperanza de cumplir su trabajo porque, él podía matar una sola persona a la vez con su guadaña. Por otro lado, su esposa la enfermedad era capaz de inutilizar y matar muchas personas a la vez.
Por su lado Ogun es capaz de múltiples asesinatos a la vez.
Después de comer su chivo, Eshu fue la divinidad del miedo y le pidió que trabajara a favor de Orunmila por las babosas que le había ofrecido. La divinidad del miedo toma las 201 conchas de las babosas que estaban metidas en un palo y tomo la posición entre le cielo y la tierra.
Mientras tanto, Ogun y la muerte dejaron la tierra con sus respectivas cargas. Antes de esto ni Ogun, ni la muerte conocían el Modus Operandi de la divinidad del miedo o como anticipar su manifestación. Tan pronto el miedo supo que la muerte y Ogun estaban aproximándose al limite del cielo y la tierra, el tomo el palo conteniendo las 201 conchas y empezó a menearlas y a cantar:

Bi maruku mabaja,
Iworiwo ji, Iworiwo ji wowo
Bi marogun ma gbe de,
Iworiwo ji, Iworiwo ji wowo
Bi mori Arun mabaja
Iworiwo ji, Iworiwo ji wowo.

Con este canto de guerra, el miedo le decía a la muerte, Ogun y enfermedad que él iba a terminar con sus vidas para siempre. Orunmila quien estaba en el Erebus, la zona oscura entre el cielo y la tierra a través se pasa al Hades, escucho la extraña canción de un combatiente desconocido sin saber quien era.
Tan pronto, Ogun, la muerte y la enfermedad se aproximaron al limite, escucharon el extraño canto de guerra, y se preguntaron quien era aquel extraño que los amenazaba de tal manera y pugnacidad. Ogun quien iba l frente, pensó que cualquiera que pudiera encadenarlo, seria capaza de destruirlo a el. Inmediatamente soltó las cabezas en el lugar y regreso a la tierra huyendo del Miedo. La muerte y su esposa hicieron lo mismo.
Escondido en las sombras Orunmila, fue aproximado por Eshu, quien le dijo que tomara todas las cabezas y fuera directamente a la casa de Dios.
A la fecha, nadie le ha visto la cara al miedo, aunque Orunmila supo de ella por el sacrificio que hizo. Cuando Orunmila llego al palacio de Dios, él dijo que considero necesario entregar el doble de cabezas que Dios había pedido, por el significado del matrimonio con Ire. Dios inmediatamente le dio a Ire en matrimonio. No fue si no hasta el día siguiente que Ogun y la muerte se aparecieron con sus cabezas, pero ya habían sido vencidos.
Así fue como Orunmila pudo obtener el soporte de la deidad sin cara para ganar el concurso por Ire la hija de Dios.
Es importante notar que Orunmila desde ese momento adopto el canto de guerra de la muerte cuando trata de darle miedo a cualquier enemigo peligroso.