LA GUADAÑA DE IKU

Apataki de Oyekun-ose

Iku una vez fue a cazar a los montes y tierras de Olofin, y antes de partir hizo Ebo, y a los 3 días partió.
Al llegar a los montes de Olofin, vio un Elefante, y lo mato. Como no podía con él, le corto el rabo, y se fue hacia la casa de Olofin a buscar gente para que pudieran cortarlo y comer de el.
Cuando llego allí, le dijo a las gentes que cogieran los instrumentos, y las gentes partieron con él, donde había dejado el animal muerto.
Las gentes llevaban machetes e instrumentos cortantes para deshuesar al animal. Cuando llegaron al supuesto lugar, no encontraron nada, e Iku enseñando el rabo, les dijo que no era mentira. Eshu, le dijo a Iku que se fuera a descansar que iba a ver a Olofin a ver que es lo que se iba a hacer.
Olofin oyó a Eshu, y mando que las gentes buscaran el Elefante por todos los lados, y ellos regresaron sin nada. Olofin al ver esto llamo a Orula, y se consulto y dijo que nadie se ocupaba de la montaña y era por eso que ella se había tragado al Elefante.
Olofin mando a las gentes que llevaran Ebo a la montaña, y entre ellos fue Iku. Cuando llegaron al pie de ella, le pusieron el Ebo a sus pies, y empezaron a rogarle. Al poco rato, la montaña se abrió y dejo caer el Elefante que vino rodando a los pies de Iku. Olofin llamo a Iku y le dijo que de ahora en adelante, Ikute será tu cabeza y por esto Iku cuando mata, lo hace con su guadaña de piedra.