EL TESORO ESCONDIDO.

Apataki de Owonrin-Meji

EN ESTE CAMINO, EN ESTA TIERRA HABIAN UNOS HOMBRES QUE SALIERON A BUSAR FORTUNA Y LLEGARON A UN CAMINO REAL CON CUANTO POSEIAN Y LO QUE PUDIERON RECOGER; AL LLEGAR LA NOCHE, ARMARON SU CAMPAMENTO EN UN CLARO E HICIERON UNA HOGUERA. PARA HACER COMIDA, AMARRARON AL PERRO Y AL CABALLO Y ELLOS COMIERON, DESPUES APAGARON LA HOGUERA Y NI AL PERRO NI AL CABALLO LE DIERON DE COMER, SIENDO ESTOS SUS MEJORES AMIGOS.
ASI PASARON VARIOS DIAS EN QUE NINGUNO DE LOS ANIMALES COMIA, PERO UN DIA, EL PERRO SE PUDO SAFAR Y SALIO A BUSCAR COMIDA LEJOS DE ALLI, HASTA INTERNARSE EN PLENO BOSQUE SIENDO VISTO POR LOS HOMBRES QUE TRABAJABAN EN LA TALA DE LOS ARBOLES. UNO DE LOS HOMBRES ESTABA ARANDO CON UN OWUNKO Y AL VER AL PERRO LE DIJO: COMPADRE, DONDE HAY PERRO HAY GENTE, VAMOS A VER QUIENES SON ESOS QUE SE HAN ATREVIDO A LLEGAR HASTA AQUI.
AL REGRESO DE SU VIAJE EL PERRO SE TROPEZO CON UN AMARRE DE SOGA Y AL HALARLO CON UNA DE SUS PATAS DESCUBRIO UN TESORO. EL PERRO SALIO CORRIENDO Y AL LLEGAR DONDE ESTABA SU AMO, LA FATIGA LO MATABA, ENTONCES SU DUEÑO SE DIO CUENTA QUE NO LE HABIA DADO DE COMER Y ENTONCES LE DIERON COMIDA Y AGUA.
EL PERRO SE FUE A COMER A UNA ENCRUCIJADA DEL CAMINO Y EN SU DESESPERO, POR EL APETITO QUE TENIA, SACO UNA PIEDRA QUE ESTABA ENTERRADA Y SE HIZO UN HOYO Y EL MISMO SALIA DIRECTAMENTE A LA CUEVA DONDE ESTABA ESCONDIDO EL TESORO.
ENTONCES EL PERRO SE PUSO A LADRAR PARA AVISAR DE SU HALLAZGO, LOS HOMBRES SE APODERARON DE TODO LO QUE PUDIERON DE VALOR DE AQUEL TESORO, PERO LOS DUEÑOS DE AQUELLOS MONTES Y CAMINOS TENIAN LA CONSIGNA DE NO DEJAR PASAR VIVO A NADIE QUE ANDUVIERA POR ESOS CONTORNOS, POR TEMOR A QUE LES ROBARAN.
ELLOS SALIAN ARMADOS A CASTIGAR LA OSADIA DE AQUELLOS INTRUSOS, PERO EL PERRO EL CUAL YA SE ENCONTRABA REPUESTO POR HABER COMIDO Y BEBIDO, LOS VIO Y SE PREPARO PARA PELEAR, ESCONDIO A SU AMO Y A LOS DEMAS HOMBRES Y CUANDO LLEGO OGGUN Y ELEGBA QUE ERAN LOS DUEÑOS DE AQUELLOS MONTES Y CAMINOS EL PERRO ABRIO TANTO LOS OJOS QUE DESPRENDIA UN RESPLANDOR MUY FUERTE, CASI DE FUEGO VIVO Y LADRABA DE TAL MANERA QUE EL MAS TEMIBLE DE LOS HOMBRES NO SACO SU ADA Y DIJO:
'TIKARAMI PA AYA FUYE INA' (ESTE ANIMAL ECHA CANDELA)