OTURA-MEJI VIAJA A IMEKA

Apataki de Otura-Meji

Pataki

Otura-Meji viaja a Imeka: Después de la muerte de su madre, Momodu se mudo al pueblo cercano de Imeka y se estableció allí, un tiempo después Otura-Meji llego al lugar, seguido de una gran comitiva que ahora lo acompañaba. El se encontró con Momodu el cual le dijo que él había tratado de resolver para los habitantes de Imeka 3 problemas graves que tenían 1- Eliminar a uno dinosaurios de las cercanías de la ciudad, los que estaban llenando de terror a las personas. 2- Solucionar el problema de la infertilidad prevaleciente en el lugar. 3- Reducir la altura de la roca que colgaban sobre un farallón cercano. Otura-Meji saco su instrumento de autoridad, con el que él podía hacer y deshacer. Él apunta su vara hacia las rocas que estaban cerca del lugar donde habitaban los dinosaurios, al instante todas las rocas rodaron ladera abajo sepultando a los temidos animales. Logrando al mismo tiempo reducir el farallón que amenazaba al pueblo. Él le dijo a Momodu que para solucionar el tercer problema, tenia que ver al Rey. Se le dijo que al Rey solo se le podía ver una vez al año. Él le dijo entonces a uno de sus seguidores que sacara una piedra que él había traído desde Ife. Tomo la piedra y la puso en el suelo, esta se multiplico en 200 piedras. Cuando los habitantes del lugar vieron esto una multitud lo rodeo a el y a sus seguidores. Él ordena que cada persona tomara una piedra, la cual seguía multiplicándose y que estas fueran lanzadas en la dirección del palacio real, las piedras cayeron sobre el techo y se hizo un ruido insoportable dentro del mismo. El Rey salió a ver lo que estaba sucediendo. Cuando el Rey vio a Otura-Meji rápidamente fue informado de los milagros realizados por este. Él le dijo al Rey que pago tendría si él lograba solucionar el problema de la falta de hijos. El Rey contesta que el y su pueblo cantarían en alabanzas hacia Orumila de generación en generación. Él le dijo al Rey bien toma una piedra y lánzala, como lo hicieron otros antes. Y le dijo a uno de sus seguidores que golpeara a Momodu con su garrote. El le pregunto a Momodu si eso era doloroso y este le respondió que en efecto así era.

Y le volvió hacer otra pregunta ¿Porque has escondido a Amina, la esposa de Audu? Momodu contesto por que la amo. Audu entonces desenfundo su daga e hirió de muerte a Momodu. Otura-Meji entonces saco un ñame de coco y se lo dio a Momodu y la herida sano inmediatamente. Otura-Meji le dijo a Audu que fuera a la cueva donde encontraría a su esposa, este así lo hizo. Al verlo la mujer lo abrazo, se arrodillo y pidió ser perdonada. Explico que a ella Momodu le había dicho que él había muerto en combate. Audu le dijo que había sido un extranjero, el que lo había enviado hasta donde ella estaba escondida. Ella le pidió a Audu que la llevara ante la presencia del extraño para solicitarle, que la ayudara a tener un niño. Ambos fueron a ver al Otura-Meji, el cual le dijo que ella tendría un hijo y que este seria una niña. Ella le pregunta, ¿En qué forma podría yo expresar mi gratitud a Orúmila si esto es verdad? Él le respondió honrándolo. Tan pronto él termina de realizar los milagros, una niña se arrodillo, bajo la cabeza al suelo y le dio las gracias, otros muchos la imitaron, la niña a partir de aquel momento se convirtió en seguidora de Otura-Meji. Amina quedo embarazada al mes siguiente, pero ya Otura-Meji había partido. Ella tuvo una niña a la que llamo Ifa-tumo (Ifa lo es todo). Tan pronto ella quedo embarazada, todas las otras mujeres de Imeka, comenzaron a quedar también en cinta. Otura-Meji le dijo al Rey de Imeka que los Orishas no estaban contentos con la manera de actuar de Momodu, y que antes de que cualquier mujer en su reino quedara en cinta esta debería de ser escondida de la vista del publico, por lo que había sucedido con la mujer de Audu. Fue de esta manera como comenzó la costumbre de usar velos por parte de las mujeres de Imeka. Y también se le solicito a todos los peregrinos a lazar piedras como Otura-Meji insto a los inmoles hacerlo. Dice la leyenda que Otura-Meji vivió en la tierra de Aimon por mas de 12 años. Aunque sus seguidores se quedaran a vivir allí. Las costumbres, tradiciones y forma de ser eran muy extrañas para que Otura-Meji hiciera del lugar su morada permanente. Por esto en el Islam se dice que a Orúmila le gusta la gente de Imeka. Pero era una tierra donde la riqueza y la posición, aportaban una mayor influencia que la edad, él prefirió regresar a su casa en Ife. El se encontraba molesto por la presunción que subrayaban las normas morales del Islam, las cuales daban lugar destacado a la más aguda pobreza y criminalidad, como prueba de rectitud. Como hombre rico, él deseaba que todos vivieran una vida confortable ya que en el Cielo nadie tenia privaciones ni penurias. Las divinidades fueron enviadas al mundo para que:

Vivieran en paz, tal como lo hacían en el Cielo y para aborrecer la violencia y la discordia. Otura-Meji regreso al Cielo poco tiempo después de haber llegado de vuelta a Ife.