LA HIJA DE OROIÑA.

Apataki de Ose-Meji

PATAKI
Hubo un tiempo en que los hombres no querían considerar a las mujeres y eran tanto los trastornos que esto tenia, que Olofin mando a que todos los reyes se reunieran con él, pero ellos no fueron porque sabían que las mujeres se quejaban de ellos. Entonces Olofin reunió a las mujeres para que lo ayudaran a buscar la forma de terminar con esa guerra entre los hombres y las mujeres.
Cuando los hombres tenían necesidad del auxilio de las mujeres por exigencias de su naturaleza, las buscaban y ellas le servían con la idea de cobrarse las cosas que estos les hacían, y los enfermaban haciéndoles impotentes o locos. Los muchachos que nacían eran de las mujeres que eran las que los cuidaban y cuando ya estaban crecidos se prestaban a ponerles trampas y robarlos a los hombres, así como otras cosas, que les ordenaban las mujeres para fastidiar a los hombres.

Viendo esto Olofin, mando a buscar a Orúmila y le pregunto a cerca de lo que sucedía entre los hombres y las mujeres porque el tenia que saberlo. Orúmila le prometió terminar con ese estado de cosas.

Entonces Orúmila reunió a los hombres y les hizo saber que ante Olodumare, hombres y mujeres eran todos iguales y que ninguno era superior al otro ni hombre ni mujer, porque cada cual era necesario en su misión en la vida.

Orúmila le informo a Olofin acerca de lo que había tratado con los hombres y entonces Olofin le dijo que fuera a buscar a Oshun para que ella lograra reunir a las mujeres para poner fin a esa situación, cuando Orúmila se reunió con Oshun le informo a cerca de las pretensiones de Olofin y ella le pregunta: ¿Y que has hecho tú para terminar con esa guerra?, Orúmila le dijo: Reuní a los hombres y te mande a buscar a ti por mandato de Olofin para que lleves ante él a todos los hombres y mujeres. Oshun fue a ver a Olofin quien le confirma que ese era su deseo y quería efectuar esa reunión para terminar con esa guerra.

Entonces, Oshun fue casa por casa, citando a todas las mujeres y preparo todos los caminos y puso ambas cerca de las casas de los hombres para que estos fueran a quejarse ante Olofin por el dolor que les hacia padecer la falta de aire por causa del ámbar. Cuando todos los hombres estaban ante Olofin dándoles las quejas, Olofin le dijo: Ahí viene la dueña del ámbar. Todos miraron para donde señalaba Olofin y vieron acercarse a Oshun, seguida por todas las mujeres y cuando todos estaban reunidos, Olofin le indico a Oshun que les hablara. Oshun así lo hizo y fue señalando las cosan malas que los Okunis les hacían a las mujeres y los que estas les hacían a los Okunis. Entonces todos reconocieron sus respectivas faltas y se comprometieron a tratarse bien en adelante. Después Oshun y Olofin les marcaron cinco rogaciones que ellos hicieron y así se termino la guerra entre los Okuni y las obinis.