LAS SEMILLAS DE SALVADERA

Apataki de Ose-obara

OBATALA SALIO A PASEO Y EL CIELO SE NUBLO Y COMENZO A LLOVIZNAR Y SE REFUGIO DEBAJO DE UNA FRONDOSA SALVADERA. DE PRONTO OBATALA OYO UN FUERTE CHASQUIDO Y ASUSTADO SALIO CORRIENDO, Y SE MOJO CON LA LLUVIA. POR EL CAMINO MIRO HACIA ATRAS Y VIO COMO LAS SEMILLAS DE LA SALVADERA ESTALLABAN Y ERAN LAS QUE PRODUCIAN EL RUIDO QUE LO ASUSTO. Y OBATALA MALDIJO A LA SALVADERA POR HABERSE MOJADO CON AGUA DE LLUVIA.