AQUEL QUE NO SIEMBRA ÑAME, TENDRÁ QUE COMER POLVO.

Apataki de Ogunda-iwori

Aquel que no siembre ñame, tendrá que comer polvo.
Este es el Ifa que se vio para Ajaolele, cuando él iba hacia el pueblo del Oro. Ellos le marcaron Ebo: Eure Kan, Akuko meta, Adíe Kan, Obe Kan.
Él hizo el Ebo, y cuando partió, al llegar a el pueblo de Oro, Eshu le puso la cuchilla en la mano a Ajaolele, y cuando este fue a comprarle Eko a la hija del jefe de Oro, Eshu la empujo contra él, y este accidentalmente le enterró la cuchilla. Cuando las gentes llegaron, Eshu dijo que había sido un accidente, y que por lo tanto debían entregarle la hija del jefe a Ajaolele para que este la curara. Y así fue donde ella con el tiempo se enamora de el y se quedo a vivir.