ÑONU KU DO ASU TO HWE, BO YI FO DO HOTO HWE

Apataki de Ogunda-ogbe


REFRAN
ÑONU KU DO ASU TO HWE, BO YI FO DO HOTO HWE!
¡Tal mujer sé dijo muerta en la casa de su marido y revivió al lado de su amante!.

PATAKI.
GUDA-FLIGBE es un Ifa poderoso. Es el propio hijo de Oduduwa, y Oduduwa lo estima mucho.
Un hombre que tiene a ochocientas mujeres, juzga la conducta de una sola de ellas.
Ogunda Bede encontró un día a una mujer casada. Ató amistad con ella, y, finalmente, sé casó con ella. Pero era una mujer adultera. Le dio a una hija.- La niña creció, y maduro y fue al mercado donde los niños van para comprar lo que quieren sus padres.
Un día, la mujer de Ogunda Bede dijo que estaba enferma. Ogunda Bede llevó a cabo las recetas más infalibles, pero esta dijo que el dolor era peor. Ogunda Bede fue a buscar a su padre y le relató todo. Su Padre dijo: ¡Su esposa sabe bien lo que hace!
Ahora la mujer de GUDA-FLIGBE ya había arreglado una cita con su amante, al mediodía.
Al medio día, cerró los ojos, dijo que sé muere, y suspendió el movimiento de su respiración. Rápidamente, GUDA-FLIGBE corrió a su Padre: !Mi esposa murió! Finalmente, certificando que estaba muerta, enrollo su cuerpo en una sabana, y como la costumbre mandaba, la debía poner al pie de una Ceiba. Gunda-Fligbe invitó a siete u ocho personas y tomaron la dirección de Iroko, en grito: !Agoooo! ¡Agoooo! En su paso hasta que llegaron al sitio.
Pero el amante estaba escondido detrás del Iroko. Una vez que los portadores soltaron el cuerpo y desenvolvieron la tela y sé fueron, apareció el hombre y revivió a la mujer.
Algún tiempo después una hambruna cayo en el país de Ogunda Bede. Como había suministros en abundancia en el país Zo-xolu, Ogunda Bede decidió enviar a su hija por provisiones. ¡Cuando llego al mercado descubrió a su madre: !Ah, usted, mi madre! ¿No le dice nada a su hija? Vendo aquí quimbombó, camarones, pimientos y sal. ¿No quiere comprar nada? !Entonces vallase de aquí y no moleste!
A estas palabras la muchacha comenzó llorar, y perdió todo, apetito. De regreso de su jornada le dijo lo ocurrido a su Padre: !Imposible! Exclamó este. Pero esta, lo convenció y fueron al pueblo.
Llegaron a la casa del Oba y preguntaron por él. Él estaba en el mercado. Y, como el rival también estaba en el mercado; sé encontraron los tres, la mujer y sus dos maridos, ante el Oba.
Intercambiaron cumplimientos con el Oba, y cada uno empezó a hablar. La mujer habló primero y dijo: Mi primer marido no cuidaba de mí, fíjese que me enferme, perdí el conocimiento y me dio por muerta; me llevo a un Iroko y si no es por mi segundo marido que me desata, me muero.

Preguntó el Oba al amante: ¿Usted tuvo la audacia de quitarle la esposa a Ogunda Bede?
El rival habló y dijo: no lo quité su esposa. Un día, pasé por los arbustos. En el camino oí gritar: !Agooo ! Agooo! Y vi unas personas que llevaban un cadáver. Me escondí mientras la comitiva estaba y salí después. Mas tarde salí hacia el árbol de Iroko y oí unos gemidos. ¿Cómo, pensé, un muerto que gime? Me acerqué y era una mujer, que revivió de nuevo.
Y como no estaba casado, tome a esta mujer por esposa.
El Oba le pregunta a Ogunda Bede: ¿Cómo dejo a su esposa sabiendo que estaba viva?
Ogunda Bede dijo: Esta mujer aterra.
Es una esposa infiel, que era adultera, con todo los hábitos malos que incluye. Al momento declaró que estaba enferma, hice todo lo posible por ella. Tengo de testigo mi padre que me dijo que ella no estaba enferma en absoluto y que era mañosa. Entonces un día, cierra los ojos, dejo de respirar.
¿Cómo lo hizo? No sé. No creí en mi Padre.
Ogunda Bede imploró a Zù-xolu que le regresara su esposa, de manera que pudiera decirle a su padre: aquí esta ella, lo que me habías dicho fue verdadero.
Zù-xolu contestó: Así será, sáquela de mi país.
Y tomo a su esposa, y subió en canoa para volver al país de Ogunda Bede. Una vez con su Padre, Guda-Fligbe dijo: aquí esta la mujer que pretendió estar muerta, y que está en vida. Lo tenía engañado. - Esta mujer siempre decía que estaba enferma.
Él pidió a su Padre, si podía llamar a la población con campanadas. Cuando las personas estaban allí, Ogunda Bede tomo la mujer por los pies y le pegó la cabeza contra la tierra. Entonces la acostó, y le clavo su Asé Acrélele en su corazón, y le abrió el estómago. Entonces excavó un agujero hondo.
Entonces tapó el agujero e instaló su cuerpo en el agujero por dieciséis días, para asegurarse que no volviera a la vida por segunda vez, para tomar marido en otra parte.
Es desde ese tiempo que él muere es puesto al pie de un Iroko y por que sé entierran a los humanos.