LA DEIDAD ABANDONADA

Apataki de Iwori-owonrin


Agba osnubu lu Agba; Arigede shubu Arigede, Adifa fun Orunmila Baba shawo lo si ilu Aramari.

Estos fueron los dos Awoses que consultaron a Orunmila cuando iba a practicar el arte de Ifa en un pueblo donde nunca estuvo. Los Awoses le dijeron que cuando llegara al pueblo les dijera a la gente que debían hacer un sacrificio con una oveja para que así la prosperidad retornara a ellos.
Después de hacer el sacrificio correspondiente a Eshu, él salió al lugar. El pueblo tenia una deidad que era responsable por traer la fortuna. Ellos acostumbraban a darle una oveja todos los años. Cuando el Oba regente murió, el nuevo que era demasiado joven para conocer la tradición y los viejos que trajeron la atención de este en esta materia.
Cuando Orunmila llego al lugar, le dijo a la gente que la prosperidad había decaído pues no le habían hecho el sacrificio prescrito a la deidad todos lo años, y que la tenían abandonada por mucho tiempo.
En la noche Eshu despertó a todos los ancianos del pueblo quienes conocían a la deidad abandonada y en la mañana ellos reconocieron y le dieron valor a las palabras de Orunmila.
La gente inmediatamente limpio el sitio donde estaba la divinidad e hicieron el sacrificio de la oveja. Tan pronto se hizo esto, las mujeres que tenían años sin quedar embarazadas entraron en estado de gravidez y las cosechas fueron abundantes y así la prosperidad llega de nuevo al pueblo.