LAS REVELACIONES DE IROSO ATE

Apataki de Irosun-irete

PATAKI

El papel de Eshu como la divinidad de lo bueno y de malo sé ilustra claramente en las revelaciones de Iroso Ate, que nos dice cómo un sacerdote llamó Okpini fue aconsejado por Ifa, que nunca saliera de su hogar en misiones de adivinación, sin primero darle ñame asado a Eshu bien temprano en la mañana por siete días.
Llevó a cabo el espíritu y el mandato del consejo por seis días consecutivos. En el séptimo día sé le convocó muy temprano al palacio real porque el Oba tenia para él una asignación urgente.
Sin aguardar a darle el ñame asado a Eshu, salió apresuradamente al palacio, aunque tenía la intención de hacerlo después de volver del palacio.
Se molestó Eshu y decidió hacerlo pagar por atender más al Oba que a él.
Okpini llegó al palacio y él Oba le dijo que las cosas no iban bien. Se le dijo que el pueblo no pagaba los tributos regulares y que la fortuna del palacio mermaba. El Oba quería saber que estaba pasando y cómo mejorar la situación.
Después de la adivinación, Okpini le dijo al Oba que debía hacer un sacrificio para que la situación mejorara ese mismo día. Predijo que después del sacrificio, los cazadores le traerían al palacio en ese mismo día, una boa, un ciervo vivo y noticias de 2 cazadores que habían disparado un búfalo y un elefante.
El Oba rápidamente hizo el sacrificio y esperó que las predicciones de Okpini sé manifestaran. Después de la adivinación Okpini regreso a su hogar. Todas sus predicciones sé harían verdaderas, pero sé determinó frustrar su realización por Eshu.
Entretanto, Eshu sé transfiguró en un ciudadano mayor y tomó posición en la entrada del pueblo (Ubode). Cuando el hombre con la boa apareció, el hombre mayor le que dijo no procediera al palacio por su propio interés, porque el Oba ejecutaba unos sacrificios en el palacio y que el Awo había dicho que cualquier cazador que viniese al palacio con cualquier animal o informar el tiroteo a cualquier animal (era la tradición en esos días que cualquiera que disparara a cualquier animal debía informador al Oba) debía ser usado él (el cazador) como sacrificio en el palacio en ese día.
En cuanto el hombre que trajo la boa oyó las mismas noticias malas, y agradeció al hombre viejo y sé sentó allí a esperar.
El hombre con el ciervo vivo, el hombre con un búfalo y el hombre con el elefante también tomaron refugio temporal en el mismo sitio. Todos ellos pasaron la noche allí, ninguno sé atrevió a entrar el pueblo, ni proceder al palacio.
Después de esperar en vano por las previsiones de Okpini, el Oba sé fastidio y a la mañana siguiente, mandó por Okpini una vez más.
Ya en este tiempo Okpini, le había dado el ñame asado a Eshu, aunque tardíamente.
Al llegar al palacio, el Oba lo acusó de la falta de habilidad, de ser un mentiroso y un timador. Lo deshonró completamente. Abatido, Okpini volvió a su casa, saco su Ifa y lo tiró en el río Oshun por haberlo engañarlo en sus predicciones.
Sin embargo, en cuanto salió del palacio, Eshu, que había comido su ñame asado, fue a decirle a los cazadores en Ubode, que en el palacio, el sacrificio sé había completado y que el camino estaba claro para ellos proceder al palacio.
Todos fueron al palacio al mismo tiempo y rindieron sus animales al Oba.
El Oba sin embargo deseó saber porqué ellos no habían llegado al palacio al mismo tiempo. Les preguntó si ellos habían ido a cazar al mismo lugar. En contestación explicaron que cómo tuvieron miedo, sé quedaron en el Ubode, por otra parte, habían llegado realmente separados el día previo.
A ese punto el Oba sé dio cuenta de que las predicciones de Okpini sé manifestaron después de todo, pero por las maquinaciones malas del desconocido, había asustado a los cazadores. El Oba rápidamente mandó por Okpini una vez más y sé disculpó. Le dijo que todas sus predicciones fueron verdaderas. Lo compensó y le confirió el título más alto en él reino. Okpini más tarde volvió a su hogar a la cabeza de una procesión de baile triunfal.
En cuanto regreso, fue derecho al río Oshun a recuperar su Ifa, y llevarlo a su hogar, lo aplacó con una chiva que le regalo el Oba. El lector puede imaginar, cómo la falta de darle un ordinario ñame asado a Eshu, dio lugar a tanto problema. Eso es porqué en IFA, sé aconseja a las personas a menudo a ofrecer sacrificios a Eshu sin retraso.