EL ÉXITO TRAE ANIMOSIDAD:

Apataki de Irete-Meji

Mientras tanto, Eji Elemere se había vuelto rico y famoso, con la prosperidad fue designado como uno de los cuatro adivinadores reales de Oyó. Los otros tres vivían en el cielo y Eji Elemere era el único que vivía en la Tierra, Ellos acostumbraban a venir para adivinación al palacio de Olofin cada 5 días. El Rey se había vuelto tan inquieto a causa de la pericia y la popularidad de Ejielemere, que decidió fraguar su destrucción. A ese fin ordeno cavar un hueco en su palacio que daba a un precipicio sin fondo, cubriendo este hoyo con una estera. El invito a Ejiede que lo visitara. Tan pronto este llego, fue invitado a sentarse en la estera, que estaba sobre la trampa. Apenas se sentó cayo por el hueco y se hallo en el cielo. Estando allí camino sin rumbo, hasta encontrarse con uno de sus compañeros celestiales, Uno de los Awoses con el cual solía ejecutar las sesiones de adivinación en el palacio. El Awo le pregunto que hacia en el Cielo, el le respondió que había venido hacerles una visita. Los otros dos pronto se les unieron y sacrificaron un chivo para agasajarle con una comida y cuando esta hubo terminado, el se preparo para su regreso. Sin embargo sus colegas le solicitaron que pasara con ellos aquella noche a lo que el accedió. A la mañana siguiente, cuando se hallaba listo para emprender su partida, Los Awoses le regalaron un chivo y le mostraron la ruta mas corta y segura a la Tierra. Rápidamente el llego a su casa. Tan pronto llego el dio una comida a sus amigos y seguidores, con el chivo traído del cielo. Tres días mas tarde le tocaba la siguiente adivinación al Rey y al llegar los Awoses celestiales, le preguntaron a Olofin por que Orumila no se encontraba presente. Olofin les respondió que el se había fugado de la Tierra. Pero ellos insistieron y un mensajero fue enviado en su busca, Hubo necesidad de enviar a dos mensajeros para lograr una repuesta. Cuando el apareció ocupo su posición habitual, pero antes de comenzar la sesión revelo como había sido tratado por Olofin en días atrás. Olofin no tuvo repuesta alguna, por lo que fue multado con 4 chivos y 4 barriles de vino. El Rey pago lo pedido y la adivinación del día fue hecha. Cuando ellos partían cantaron este rezo:

Okpoteere Awo Ode-omanakin. Otara, Awo Imina Ale. Agbaramija gidi. Awo ode Ilakporo. Eji elemere, awo Ode Oyo. Awa merenrir loon shawo, awa merenrin loda faatun Olofin. Oseinde jomiin, jomiin. Osheinde joiin, joiin.

Lo que significa: Vinimos hacer adivinación para Olofin. Pero el nos pago con ingratitud. Recuerda una buena acción merece otra. Y una mala acción destruye una relación mutua.