SI LA CIUDAD ME ENCUENTRA, SE SALVARA; SI NO, SE MORIRÁ.

Apataki de Irete-Meji


TO MO MI, TO NA GA; TO MA MO MI, TO NA KU.
Si la ciudad me encuentra, se salvara; si no, se morirá.

El Oba de IFE, Olofin, tenía dos mujeres. Estas dos mujeres tenían celos. Un día, la primera comenzó a cocinar unas nueces de Palma, y la segunda algunas de frutas de AHWA.
Ellas todas las mañanas iban a saludar a su Oba. Lo encontraron, y le dijeron tu tienes que pilar también. ¿Cómo el rey del país? Y se pone a pilar las nueces y ellas las frutas de AHWA. Y él trabaja, todos estaban extrañados de esto. Y fue a ver a IFA para ver como recuperaba su prestigio.
Irete Meji apareció, y pidió en sacrificio: unas nueces y las frutas de AHWA aplastadas, un gallo, una bandeja trenzada de bambú. El Oba lo hizo. IFA le puso la bandeja entre las manos, en la cual puso las pelotas constituidas por las frutas aplastadas, marco el signo en el Ate y le echo a la bandeja, y le dio el gallo al Oba, de manera que se lo pusiera en la cabeza, y se lo llevara a Elegbara.
Y así resolvió el problema y vino la paz de nuevo al pueblo.