LAS TRES PLANTAS DE OLODUMARE

Apataki de Idi-otura

Pataki

Di-Tura es el dueño de la palma de Epo(De), la del dátil(Seli) y la de coco(Agoke). Cuando Olodumare había creado estos tres árboles, tomo esmero en aislarlos, por ejemplo plantar la Palma de Dátil en Accra, la Palma de Coco en Nago, y la palma de Epo en Èon, los aisló para ver como cada uno seguiría el curso de su vida.
La Palma de Dátil era el mayor; la Palma de Coco vino después y finalmente la palma de Epo.
Tuvo a cada uno de estos tres niños. Y cada uno vivió en su país, aislados unos de otros.
Un día, Di-Tura quiso saber si sus niños crecieron en la experiencia de la vida. Se presentó primero ante la Palma de Dátil.
Todo el mundo sabe que Odi Tura no come la carne de perro y no bebe el vino de la palma. Pero, ante de esos que saben guardar un secreto, él podía decirlo.
Odi Tura fue a casa de su primer niño, la Palma de Dátil, que sé regocijó de ver a su Padre, y le ofreció comida. Y le ofreció carne de perro y vino de palma.
Entonces Di-Tura dijo: sabes bien que no como de estas cosas. ¿Es Usted bastante discreto para no repetir esto a otro, de que yo no como perro y vino de palma? - Y él dijo que sí.
Entonces el padre, que tenía varias pulseras de hierro, sé las quito y las puso en la estera para comer.
Y el padre comió perro, pasta de aceite de corojo, y bebió el vino de palma, que tenia prohibido. Entonces, sé paro y dejo sus pulseras en la estera intencionalmente.
¡La mujer de la Palma de Dátil, le dijo entonces a su marido: Mira! Tu padre pretende que no come perro, ni bebe vino de palma. Y ahora, bebió tanto y tanto comió que sé embriago y dejo olvidadas sus pulseras. - El hijo de Di Tura tomo las pulseras, corrió a buscar a su padre y grito: ¡Padre! Forzado a comer perro y beber vino, olvidó sus pulseras. - El padre, asombrado, contesto: Ud. no es capaz de guardar un secreto y falló en su palabra, nunca será bueno para nada, y su familia tampoco. Sus hojas solas servirán para enhebrar caracoles y para hacer sombreros.
Después de maldecir a la Palma de Dátil, Di-Tura continuó su camino, y fue a la casa de segundo niño, la Palma de coco. Pero no le dijo que vino de ver a su hermano. La Palma de coco hizo lo mismo que su hermano y le ofreció la misma comida y su padre le confío su secreto y el padre le pregunta si podía guardarlo y el hijo le dijo que sí. Entonces, Di-Tura comió y bebió lo prohibido. Entonces dejo las pulseras en la estera como antes después de haber comido y bebido.
Y paso igual que su primer hermano, le grito a voces el secreto de su padre y su padre lo maldijo.
Después de esto fue a casa de la palma de Epo y no le dijo a su hijo que había visitado a sus otros dos hermanos. Ahora Di-Tura tenía la influencia, el poder (Ashe), y podía hacer que sus hijos tuvieran la fortuna de ser algo en la vida y esta influencia estaba materializada en tres Calabazas.
La recepción que le hizo la palma de Epo fue solemne y puesto que no había visto a su padre desde hace mucho tiempo, hizo una demostración de alegría y respeto filial, y cubrió la estera de tela blanca para que su padre comiera, esto no lo había hecho ninguno de sus otros hermanos. Di-Tura le pregunto que le serviría de comer y este contesto: perro con pasta roja de Epo y vino de palma. El padre le preguntó si sabría guardar el secreto de su prohibición. El hijo contestó: ¿Cómo no podría guardar un secreto a alguien que me dio la vida? Ud. es mi padre.. - Entonces Di-Tura comió y bebió lo prohibido. Y, al salir, dejo sus pulseras en la estera y sé fue de allí.
La mujer de la palma de Epo, encontró tres calabazas y las pulseras de su suegro. Llamo a su marido y le dijo: ve a llevarle a tu padre las cosas que dejo aquí, pero en silencio, pues acuérdate del secreto que tienes que guardar, envuélvelas en la tela blanca de la estera y te le arrodillas al entregárselas y las pulseras ponlas en un plato blanco y él fue siguiendo las instrucciones de su esposa.
Di-Tura, muy feliz, le dijo a su hijo: Todo su cuerpo entero, sus raíces, sus hojas, sus frutas, su corazón, su savia, todo sé volverá útil a los hombres, y los enriquecerá.
Cada una de las Calabazas de Di-Tura era el destino de sus hijos. Había la utilidad universal, la inteligencia que permite guardar los secretos, y la facultad ser querido por otros. Y sobre todo los Ikines que representaran el TODO.
El Babalawo que halle este signo le dirá al consultante: en cualquier circunstancia, el sacrificio más grande que tiene que imponerse está guardar todo secreto de que será usted confiado. - El sacerdote aconseja además a su cliente de plantar una palma de Epo, procurar una gallina negra y un macetero. Plantarla en la casa del cliente; plantará la palma de aceite en este jarrón, después de haber dibujado tres veces Di-Tura en Iyefa en la base del jarrón; Porque, cuando uno llama a alguien tres veces, el miedo es el que oye. Soplara también Iyefa a la parte superior del cieno. Finalmente, plantará fuera la palma. Entonces, el Babalawo recibirá su premio: la gallina oscura, que unas plumas quedarán en el cieno con el Iyefa. Cuando las raíces de palma se fijen en la tierra, las influencias negativas del consultante sé calmaran. Si se trata del nacimiento de un niño corre peligro de morir o marca una muerte en la familia. Y esta palma protegerá la casa mucho tiempo.
La mujer del que tenga este signo no deberá ser infiel y deberá tratar de ayudar en lo máximo a su marido.

Variante (1).

Obatala envió la Palma de Dátil(Seli) a la tierra, la palma de Epo y la del coco Agôtî. Les dio un Chivo a cada uno, unos pollos y dinero.
En el camino que conduce a la tierra encuentran a Ifa, que consulta para todos los que vienen a la vida y les explica cual será su destino.
Pasó Seli de primero: A donde vas? Preguntó Ifa. ¡- Hacia la vida! Voy a decirle su destino - Ifa dijo sacrifique un Chivo, los pollos y el dinero a Obatala: si lo hace en sacrificio, su vida será buena.
- No, esto lo guardo. ¡- Entonces, sé va!

Vino el coco Agoti. La misma escena.

Finalmente la palma Epo. Ifa lo consultó, la palma aceptó hacer el sacrificio y le dio éste todo lo que tenía. Y descendió hacia la vida.
Y cada uno construyó su casa, Seli, Àgôti y De, Obatala les dijo que vendría a la tierra a los sesenta y cinco años, y vendré a visitarlos, y al cabo de este tiempo y vino( 50+16). Y el resto de la historia es igual a la anterior, con la salvedad de que sé le da una chiva blanca a Obatala.